Noticias

¿Qué puede hacer el consumidor para reducir el desperdicio alimentario?

El informe anual sobre el desperdicio alimentario en España, elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ha confirmado que nuestro país ha mejorado sensiblemente en este terreno, aunque todavía queda camino por recorrer. La actualización del dato arroja que en el ámbito doméstico el desperdicio alcanza el 4,3% del total de los productos adquiridos. Esto representa unos 77 kilos anuales por persona, cifra todavía insostenible. ¿Se puede seguir corrigiendo de alguna manera? Lo analizamos a continuación.  

¿Cómo puede reducir un consumidor el desperdicio desde casa?  

Las llamadas a un consumo responsable van teniendo cada vez más éxito, aunque los números no engañan y muestran el trabajo que queda por hacer. A nivel doméstico, hay consejos tan sencillos como planificar con tiempo el menú semanal o tener una lista de la compra clara antes de ir al supermercado. Ya casi no hace falta ni hacerla a mano: con el móvil todo está controlado.  

En otro orden de cosas, desde el propio Ministerio han elaborado un decálogo básico:  

  • Se debe revisar periódicamente lo que hay en casa. Es importante recordar que, en el caso de los perecederos, el primero en llegar es el primero en ser consumido, mientras que los no perecederos se sigue la regla de «último en entrar, primero en salir»  
  • «No descartar productos en buenas condiciones por ser más imperfectos”, destacan. En este sentido, la apuesta siempre será por lo fresco, de temporada y de proximidad.  
  • Respecto a la fecha de caducidad, las mismas fuentes nos indican que es el día «a partir de la cual no se puede consumir un alimento, mientras que a partir de la fecha de consumo preferente puede disminuir su calidad pero sigue siendo comestible». 
  • Ajustar las raciones a la hora de cocinar y servir también es un gran consejo. Para las comidas que toque hacer fuera de casa, no está mal visto pedir las sobras en un envase para llevar. Todo lo contrario: en países como EEUU es lo más normal.  

El envasado y los envases como arma para frenar el desperdicio  

Evidentemente, poner freno al despilfarro de alimentos no solo depende del consumidor. Hay muchos más eslabones implicados en una cadena que comienza desde la misma recolección (alimentos frescos) o producción. En todo este asunto, el envasado juega un papel crucial: la existencia de nuevas soluciones mucho más sostenibles y protectoras con los alimentos lo pone todo mucho más fácil, pero estos esfuerzos de la cadena de producción se tienen que complementar con ciertas acciones en el hogar.  

Un ejemplo: los envases para frutas, verduras, carnes o pescado cuentan en muchas ocasiones con la denominada atmósfera protectora. Sirve, entre otras cosas, para que los alimentos gocen de una mayor vida útil, pero esta atmósfera pierde todo el sentido si, por ejemplo, se abre el envase y no se consume el producto al momento.  

De nuevo en términos más domésticos, aprender a «usar bien los distintos envases y sistemas para almacenar los alimentos» contribuye a una correcta conservación, reduciendo el riesgo de intoxicaciones e imitando de alguna manera lo que intentamos conseguir nosotros con nuestros sistemas de packaging. Algunos consejos relevantes como estos merece la pena tenerlos presentes 

  • Los tuppers y botes de cristal de cierre hermético son ideales para conservar en frío o congelar. Perfectos para la comida sobrante, pero también para trasvasar los alimentos del envase original abierto y que no se consumen en ese momento.  
  • El film transparente es una herramienta indispensable para congelar, ya que protege de la humedad y de los olores, además de permitir hacerlo en raciones individuales.  
  • Los sistemas de envasado al vacío ya no son algo exclusivo de la hostelería. Hoy en día es posible hacerlo incluso con una batidora (y su correspondiente accesorio). Al extraer el aire del interior de un recipiente, los productos mantienen su frescura y las propiedades intactas durante mucho más tiempo.  

A todo lo mencionado, reducir el desperdicio de alimentos también es mucho más sencillo cuando se planifica una dieta variada y equilibrada. Si lo necesitas, aquí puedes consultar el calendario de frutas de temporada, de verduras y de pescados. De fabricar el envasado más adecuado para todos ellos ya nos encargamos en Hinojosa 

Hinojosa responde¿Qué puede hacer el consumidor para reducir el desperdicio alimentario?