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El papel y el cartón no son ajenos a la gran crisis mundial de suministros

La crisis mundial de suministros azota al mundo sin excepciones, aunque ya se perciben algunos destellos de optimismo. De momento, lo cierto es que pocos sectores se libran de la tensión: las factorías de vehículos siguen al ralentí, o incluso paradas en muchas ocasiones, los que dependen de chips y semiconductores son conscientes de que la solución a su problema no será a corto plazo, y otros sectores como el retail, las bebidas alcohólicas o el textil esperan comenzar a superar el bache a lo largo del primer trimestre de 2022. Por si fuera poco, a la crisis del transporte y las materias primas se añadió el precio de la luz, que ha puesto el foco sobre la acumulación de problemas que sufre la industria electrointensiva.  

Por el momento, el mes de noviembre finaliza con algunas señales positivas: el atasco mundial en los puertos más importantes empieza a dar señalas de un cierto alivio. Así lo indican algunas importantes navieras, o los expertos de Oxford Economics, que recientemente se han unido a las voces que aseguran que lo peor ha pasado. No obstante, la cautela es uno de los valores que más se ha agudizado tras la pandemia, así que todos los implicados en esta especie de tormenta perfecta esperarán todavía un poco más para corroborar que la cadena de suministro comienza a enderezarse.  

¿Cuál es la situación del papel y el cartón?  

Evidentemente, los problemas con las materias primas también han afectado al papel y el cartón. A pesar de que en 2020, a diferencia de otros sectores productivos, no hubo que parar del todo, el consumo de estos materiales se ha elevado por encima de la oferta. «Los plazos de entrega del cartón y de los envases de cartón se han ampliado recientemente a un grado sin precedentes», aseguran desde Aspack. Los precios no han sido ajenos al problema y también se han movido «notablemente hacia arriba».  

Y es que los mismos motivos que afectan, por ejemplo, al vidrio en el que se embotella un vino, han llegado hasta el segmento del papel. Por un lado, la creciente demanda ha desbordado por completo a la oferta. Tal y como certifican desde Aspack, faltan 300.000 toneladas solo de cartón de fibra virgen en el mercado europeo.  

¿Y el papel y el cartón reciclado? Es cierto que en empresas como Hinojosa una gran parte de la producción llega por el tratamiento circular de los materiales, pero no es suficiente para satisfacer todo lo que precisa el mercado, y mucho menos el de materiales reciclados.  

La gran paradoja: la recuperación económica impulsó el cuello de botella  

El consumidor se muestra sorprendido cuando los expertos explican uno de los motivos que ha causado semejante cuello de botella: la propia recuperación post-covid. Resumido en pocas palabras, la desconexión mundial que sufrimos durante el gran confinamiento lo puso casi todo en stand-by. Los barcos pararon, los contenedores de transporte marítimo quedaron aparcados en los puertos y grandes tractores de consumo -como el ocio- dejaron de comprar mientras estaban cerrados. Lo peor se quedó atrás y llegó la ansiada recuperación y el momento de volver a dar al botón de encendido industrial. Pero no es tan fácil hacerlo como decirlo: engrasar de nuevo la maquinaria lleva más tiempo del que desearíamos como consumidores 

¿El resultado de todo lo anterior? Un «aumento exorbitante de los costes de transporte en el tráfico mundial de mercancías», el atasco sin precedentes en los polos comerciales del planeta y volúmenes de pedidos a los que se atiende cuando es posible.  

«La cartera de pedidos en las fábricas de cartón está creciendo, lo que conduce a un aumento significativo de los tiempos de entrega», explica José Ramón Benito, presidente de ASPACK. Pedidos que en situaciones normales se hubieran entregado en 4-8 semanas pasaron a dilatarse hasta 10-20. Incluso el informe «European Carton Prospects Report 2021», elaboradora por la consultora NOA Prism a petición de la European Folding Carton Association ECMA, confirma «un aumento exorbitante del volumen de pedidos de cartón del 10,9% para los mercados europeos en 2021 respecto al año anterior».  

¿Posible solución?  

Además de dejar pasar la tormenta, para los expertos es fundamental que ni los consumidores ni las empresas (pequeñas, grandes y medianas) se dejen llevar por el bautizado como «efecto papel higiénico». Es decir, comprar de forma injustificada por temor a un desabastecimiento de ciertos materiales o productos. Esto es justo lo que ocurrió en muchos países cuando el confinamiento desató una psicosis de compras por el pánico a no poder salir de casa.  

Para Benito resultan fundamentales las previsiones realistas de los clientes: «En la situación actual del mercado, una buena planificación de la cartera de pedidos es esencial. El pánico e intentar asegurar las compras conducen a una escasez adicional y son contraproducentes». De esta forma, planificar con suficiente tiempo puede convertirse en una llave perfecta que ayude a mitigar las tensiones que vive el segmento del papel y el cartón. 

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